Tres semanas después de la valoración reducida, el efecto de mercado concreto de la salida a bolsa de SpaceX cobra protagonismo: los proveedores de índices flexibilizan sus reglas de inclusión, de modo que las acciones de SpaceX podrían llegar a los fondos después de solo cinco días de negociación — y con ello también a millones de planes privados de jubilación.